CSIA Madrid 2002InformaciónHistórico
Introducción
 

El primer Concurso Internacional de Madrid del que constan referencias se disputó en 1907, resultando vencedor del Gran Premio el francés Larregain sobre “Almenzor”. Desde entonces, la historia del concurso de saltos organizado por el Club de Campo, se ha desarrollado al ritmo que marcaban los avatares históricos de nuestro país y la evolución hípica mundial, faltando en muy pocas ocasiones a su cita anual.

Tras unos años en las instalaciones que desde su creación el Club de Campo tenía en el madrileño Paseo de la Castellana, el concurso quedó definitivamente instalado en la pista que, formando parte de sus nuevas instalaciones, se construyó en los terrenos entre el río Manzanares y la Casa de Campo. Estas instalaciones que se fueron poco a poco mejorando conforme a los patrones deportivos de la época, consolidaron al Concurso de Madrid, que pronto quedó como una de las referencias principales para los mejores jinetes del mundo.

La Familia López del Hierro celebrando el récord mundial de salto


Fueron cuarenta y siete ediciones hasta la Guerra Civil, en las que los nombres de los más importantes jinetes del deporte hípico español y europeo se inscriben como vencedores en el Gran Premio.

Tras cuatro años en que el concurso no pudo disputarse (1936, 37, 38 y 39), el Concurso de Madrid vivió el gran crecimiento y desarrollo de los concursos de saltos a nivel mundial; fueron los gloriosos años cuarenta y cincuenta, en los que nuestros jinetes encabezados por Francisco Goyoaga copaban los primeros puestos en la mayor parte de las pruebas de los más importantes concursos internacionales de saltos. Aquellos “años de oro” del deporte hípico español y la victoria un año antes de Paco Goyoaga en París en el primer Campeonato del Mundo de la disciplina, propició que el Club de Campo albergase y organizase el más importante concurso hípico que hasta entonces se había disputado, el Campeonato del Mundo de Salto de Obstáculos, que se disputó en 1954, y que supuso además, un gran salto adelante en los objetivos deportivos y organizativos del Concurso Internacional de Madrid, pues para este acontecimiento se construyeron las actuales tribunas para el público, los edificios del Jurado y el Palco de Honor, se acondicionaron las cuadras y los accesos de la “Pista Verde” que desde entonces es considerada como una de las pistas permanentes con más personalidad del mundo.

Desde aquel histórico 1954, el Concurso de Saltos Internacional de Madrid ha pasado por multitud de vicisitudes, unas positivas y otras negativas, pero ningún jinete se ha sentido indiferente cuando ha pisado esa pista inigualable. Todos, jinetes, propietarios, jefes de equipo, entrenadores y aficionados en general esperan a que el calendario llegue a los últimos días de mayo para volver a su vista hacía el Club de Campo Villa de Madrid, y ver quien ha sido el privilegiado que ha conseguido que su nombre quede para siempre grabado en la lista de ganadores del que es sin lugar a dudas uno de los concursos más tradicionales, querido y admirado del circuito internacional.