| El deporte del patinaje artístico
se inició en nuestro club el año
1989 con un reducido horario y con tan solo
4 alumnos (dos de ellos hoy en día
monitoras de la escuela).durante ese curso
se llego a la docena de aficionados y se
clausuró con un festival que mostraba
lo bonito de este deporte desconocido hasta
entonces.
En los dos siguientes años se
duplica el número de alumnos y
la entrenadora necesita ampliar el horario
para empezar a clasificar por niveles
a los niños y se incorpora una
nueva monitora.
En 1992 tiene lugar el primer encuentro
con patinadores de otro club, primero
nos invitan a su club y como nos queda
buen sabor de boca y nos parece una experiencia
positiva les devolvemos la invitación.
Nos referimos al Club Tejar de Somontes,
un club que llevaba bastantes años
de experiencia y al que ganamos en varias
categorías ,todo un triunfo.
Nos damos cuenta que la competición
motiva a gran parte de los participantes
y es por ello que en 1993 el club se federa
en esta modalidad por primera vez.
La escuela ya cuenta con un total de
60 patinadores, una entrenadora, 3 monitoras
y una ampliación de sus horarios
que ocupan prácticamente completas
las mañanas de los sábados
y domingos.
Los años 1994 y 1995 destacan
por la magnitud que alcanza el patinaje,
tal es así que se crea una lista
de espera, pues se ha llegado al centenar
de alumnos y se ha tenido que incrementar
horario en las tardes del fin de semana.
Las clases siempre clasificadas en función
del nivel: los más básicos
o de iniciación y los de más
dificultad o avanzados. Estos últimos
son los que se presentaran a las diferentes
pruebas organizadas por la federación
madrileña de patinaje (siempre
voluntarias).
Vista la demanda de este deporte y la
lógica limitación de sus
plazas a lo largo del curso se decide
hacer cursillos de verano durante el mes
de julio para así dar opción
a las personas que no han podido disfrutar
del patinaje durante el resto del año.
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